¿Cómo estudiar en Estados Unidos siendo extranjero?
Requisitos académicos y administrativos, los pasos del proceso y cuánto cuesta estudiar en Estados Unidos.
Estudiar en Estados Unidos abre puertas, pero el camino tiene más pasos de los que parece desde fuera. Entre la admisión en la universidad, las pruebas de idioma y el visado, es fácil perderse o llegar tarde a un plazo. En esta guía te contamos, en orden, qué necesitas y cuánto cuesta.
Un aviso desde el principio: empieza con un año de antelación. Las universidades cierran admisiones meses antes del inicio del curso, y el visado se tramita solo después de que te hayan admitido.
Qué necesitas para estudiar en EE. UU.
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Carta de admisión de una institución acreditada y autorizada a recibir estudiantes internacionales.
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Formulario I-20, que emite la propia institución una vez te admite. Sin este documento no puedes solicitar el visado.
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Visado de estudiante: el F-1 para estudios académicos (grado, posgrado, idiomas) y el M-1 para programas técnicos o vocacionales.
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Prueba de idioma: TOEFL, IELTS o Duolingo English Test, salvo que el programa no lo exija o vengas de un país de habla inglesa.
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Expediente académico traducido al inglés y, en algunos casos, evaluado por una agencia de convalidación.
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Solvencia económica: tienes que demostrar que puedes costear la matrícula y tu manutención durante el primer año, con extractos bancarios o una carta de patrocinio.
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Seguro médico: la sanidad en EE. UU. es privada y cara. Muchas universidades exigen una póliza concreta o incluyen la suya en la matrícula.
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Exámenes de acceso: SAT o ACT para grado; GRE o GMAT para posgrado, según el programa.
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Cartas de recomendación y, en muchos casos, una carta de motivación.
Cada universidad añade sus propios requisitos. Revisa siempre la página de admisiones internacionales del centro concreto antes de preparar nada.
Los pasos, en orden
1. Elige universidad y programa
Estados Unidos tiene miles de instituciones de educación superior, así que el problema no es la falta de opciones sino saber filtrarlas. Céntrate en tres cosas: que el programa encaje con lo que quieres hacer después, que el centro esté acreditado y autorizado a emitir el I-20, y que el coste esté dentro de lo que puedes asumir.
Las universidades públicas estatales suelen ser bastante más baratas que las privadas, aunque para estudiantes internacionales se aplica la tarifa de fuera del estado, más alta que la de los residentes.
2. Mira cómo vas a financiarlo
Antes de enamorarte de un programa, haz números. Existen becas de las propias universidades por mérito académico o deportivo, ayudas de fundaciones y programas de intercambio, y en posgrado son habituales las plazas de asistente de investigación o docencia, que cubren parte de la matrícula.
Ten en cuenta que las ayudas para estudiantes internacionales son más limitadas que las que reciben los estadounidenses, y que muchas se solicitan a la vez que la admisión, no después.
3. Presenta tu solicitud de admisión
Cada universidad tiene su proceso, pero casi todas piden expediente académico, prueba de idioma, cartas de recomendación y un texto donde expliques tus motivaciones. Algunas usan plataformas comunes que permiten postular a varios centros con una sola solicitud.
Vigila los plazos: la mayoría cierran entre otoño e invierno para cursos que empiezan el otoño siguiente. Presentar pronto también mejora tus opciones de ayuda económica.
4. Solicita el visado de estudiante
Con el I-20 en la mano, el proceso es el siguiente:
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Paga la tasa SEVIS (I-901), correspondiente al sistema de registro de estudiantes internacionales.
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Rellena el formulario DS-160 de solicitud de visado no inmigrante.
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Abona la tasa consular y pide cita en la embajada o consulado de EE. UU. de tu país.
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Acude a la entrevista con el pasaporte, el I-20, los justificantes económicos y la documentación académica.
En la entrevista tendrás que explicar con claridad qué vas a estudiar, por qué en ese centro y cómo lo financias, y demostrar que tienes vínculos que te llevarán de vuelta a tu país al terminar. Es el punto donde más solicitudes se caen, así que conviene prepararla.
5. Organiza tu llegada
Busca alojamiento con tiempo. Las residencias del campus son la opción más sencilla el primer año, aunque no siempre la más barata. Fuera del campus tendrás más libertad, pero también contratos, fianzas y facturas.
Antes de viajar, resuelve el seguro médico, mira cómo abrir una cuenta bancaria como no residente y comprueba si necesitarás coche o si la ciudad tiene transporte público suficiente. Casi todas las universidades tienen una oficina de estudiantes internacionales que ayuda con estos trámites: úsala.
¿Cuánto cuesta estudiar en Estados Unidos?
Los costes varían enormemente según el estado, el tipo de institución y tu forma de vida. Lo que sigue es orientativo y sirve para hacerte una idea del orden de magnitud, no para presupuestar al detalle.
Matrícula
Es, con diferencia, el mayor gasto. En universidades públicas, las tarifas para estudiantes internacionales suelen moverse en la franja de las decenas de miles de dólares al año; en las privadas pueden llegar a duplicar esa cifra. Los community colleges son bastante más asequibles y permiten cursar los dos primeros años antes de transferirse a una universidad.
Los posgrados en áreas como negocios, derecho o medicina están entre los más caros.
Alojamiento
El segundo gasto en importancia y el que más varía según la ciudad. Vivir en Nueva York, Boston o San Francisco cuesta un múltiplo de lo que cuesta en el Medio Oeste o en el sur del país. Compartir piso reduce mucho la factura.
Manutención y transporte
Cocinar en casa abarata bastante frente a comer fuera, que en EE. UU. es caro. En transporte, las grandes ciudades tienen abonos mensuales; en muchas otras zonas el coche es prácticamente imprescindible, y hay que sumar seguro, gasolina y mantenimiento.
Otros gastos
Libros y material del curso, el seguro médico obligatorio, las tasas del visado y del SEVIS, y las tasas administrativas de la universidad. Reserva también un margen para el vuelo y para los gastos de instalación de las primeras semanas.
¿Puedes trabajar mientras estudias?
Con el visado F-1 puedes trabajar dentro del campus un número limitado de horas semanales durante el curso. Fuera del campus las opciones están reguladas y requieren autorización previa, normalmente vinculada a prácticas relacionadas con tus estudios.
No cuentes con el trabajo para financiar la carrera: el consulado espera que demuestres solvencia antes de concederte el visado, y trabajar sin autorización puede costarte el estatus migratorio.
Empieza con tiempo
Estudiar en Estados Unidos es alcanzable, pero premia a quien se organiza. Entre elegir universidad, preparar exámenes de idioma, reunir documentación, esperar la admisión y tramitar el visado pueden pasar fácilmente doce meses.
En VisaGo te acompañamos en ese recorrido: te ayudamos a encontrar el programa que encaja contigo, a reunir y legalizar la documentación y a preparar tu solicitud de visado y la entrevista consular. Somos VisaGo, tu ruta segura.
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